La gestión ambiental está integrada en los procesos de toma de decisiones de la organización y se apoya en un enfoque preventivo que promueve la eficiencia en el uso de los recursos, la resiliencia operativa y la creación de valor de largo plazo. A través de programas ambientales, controles operativos e iniciativas de mejora continua, OMA busca reducir su huella ambiental y contribuir al desarrollo sostenible de las regiones donde opera.
Los 13 aeropuertos del Grupo cuentan con el Certificado de Calidad Ambiental otorgado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA). Esta certificación valida el cumplimiento de la legislación ambiental federal y local aplicable, así como de las Normas Oficiales Mexicanas emitidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
Los requerimientos energéticos de la Compañía provienen principalmente del consumo de electricidad, utilizada para iluminación y aire acondicionado en los aeropuertos, y en menor medida, del uso de combustibles como gasolina, diésel, gas natural y gas LP utilizados en maquinaria de construcción y transporte vehicular.
OMA trabaja para minimizar los impactos ambientales de sus operaciones, incluidas las emisiones de gases de efecto invernadero resultantes, contribuyendo activamente a los compromisos establecidos por VINCI Airports.
En 2025, OMA generó emisiones por un total de 5,315 toneladas métricas de CO2 equivalente (tCO2e). Las emisiones de Alcance 1 representaron 1,132 tCO2e, equivalentes al 21% del total, mientras que las emisiones de Alcance 2 fueron de 4,183 tCO2e, equivalentes al 79%. El nivel de emisiones de Alcance 1 y 2 se mantiene por debajo del año base 2018.
La gestión sustentable de residuos es un componente clave de la estrategia ambiental de OMA. Mediante la implementación de controles operativos y procedimientos de gestión de residuos, la Compañía busca minimizar los impactos ambientales asociados a las actividades aeroportuarias y promover el uso eficiente de los recursos.
En 2025, los aeropuertos de OMA generaron un total de 2,105 toneladas de residuos, de las cuales 5.37 toneladas fueron clasificadas como residuos peligrosos y 2,099 toneladas como residuos no peligrosos. A través de procesos adecuados de clasificación y gestión, la Compañía busca asegurar el manejo y disposición responsable de los residuos, minimizando su huella ambiental.
Los residuos peligrosos requieren un manejo especializado debido a características como corrosividad, reactividad, explosividad, toxicidad, inflamabilidad o presencia de agentes infecciosos que pueden representar riesgos para la salud humana o el ambiente. Esta categoría también incluye materiales contaminados, como empaques, envases y suelos, así como otras corrientes de residuos clasificadas como peligrosas conforme a la regulación mexicana aplicable, incluida la NOM-052-SEMARNAT.
En los aeropuertos, los residuos peligrosos se generan a partir de las siguientes actividades:
La operación de nuestra Compañía genera residuos no peligrosos (manejo especial) derivados de los servicios aeroportuarios complementarios y comerciales, entre los que se encuentran: basura común, residuos inorgánicos, orgánicos, papel, cartón, PET, aluminio, residuos de jardinería, entre otros. Cada aeropuerto realiza su clasificación y segregación respetando los ordenamientos ecológicos estatales. El ciclo de manejo es el siguiente:
El agua es un aspecto vital en las operaciones aeroportuarias y un recurso indispensable para brindar servicio a clientes y pasajeros. Por ello, OMA se enfoca en el uso racional y responsable del agua para reducir su consumo, con especial consideración de las zonas que enfrentan estrés hídrico.
Para cumplir con nuestro compromiso de consumo responsable del agua, hemos implementado diversas medidas, incluyendo:
Los retos ambientales que se afrontan a nivel global exigen el compromiso de todos los actores de la sociedad para mitigar los impactos y preservar los recursos para éstas y las siguientes generaciones. Por este motivo, en OMA hemos implementado estrategias que buscan proteger la biodiversidad existente en las zonas que rodean a los aeropuertos del Grupo.
Un ejemplo de nuestro compromiso con la biodiversidad es el establecimiento de la Unidad de Manejo para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre (UMA) en el aeropuerto de Zihuatanejo (en la modalidad de vivero), que tiene como objetivo: